Hay imágenes que resumen una semana entera. La que muestra al intendente de Salto, Carlos Albisu, junto al coordinador del CECOED, Aquiles Mainardi, es una de ellas. Ambos han sido protagonistas de jornadas intensas desde la madrugada del sábado 18 de julio, cuando un violento temporal golpeó al departamento y obligó a desplegar una de las mayores respuestas de emergencia de los últimos años.
Desde ese momento, el Comité Departamental de Emergencias trabajó prácticamente sin descanso. La coordinación entre las distintas instituciones permitió atender a cientos de familias afectadas, avanzar en la recuperación de los servicios y comenzar la reconstrucción de los daños provocados por el fenómeno climático.
La dimensión de la emergencia también movilizó al Gobierno Nacional. El presidente Yamandú Orsi llegó a Salto para conocer de primera mano la situación. Lo mismo ocurrió con el director nacional del SINAE, Leandro Palomeque, quien permaneció varios días en el departamento, además de otras autoridades nacionales que se integraron al trabajo conjunto.
Y es precisamente allí donde aparece uno de los aspectos más destacados de estos días: la coordinación institucional. Más allá de las pertenencias políticas, el Gobierno Nacional y el Gobierno Departamental trabajaron con un objetivo común. Esa imagen de cooperación es la que esperan los ciudadanos cuando enfrentan situaciones extremas.
En ese escenario, Carlos Albisu ha asumido un rol protagónico. No solo recorrió las zonas afectadas desde las primeras horas, sino que además encabezó reuniones, recibió personalmente a las autoridades nacionales y acompañó cada etapa del operativo. Esa presencia permanente no pasó inadvertida y ha sido valorada tanto por integrantes del gobierno como por dirigentes de distintos sectores políticos.
Las comparaciones son inevitables. Durante las administraciones anteriores, encabezadas por Andrés Lima, era habitual que muchas de las visitas oficiales fueran recibidas por los secretarios generales de turno, primero Fabián Bochia y luego Gustavo Chiriff. Era una forma de gestionar, válida desde el punto de vista institucional, pero distinta a la actual. La presencia del propio intendente al frente de la coordinación política transmite otra señal y fortalece el vínculo entre los distintos niveles del Estado.
También merece un reconocimiento el trabajo desarrollado por Aquiles Mainardi al frente del CECOED. La coordinación de decenas de organismos, el seguimiento permanente de la emergencia y la organización de la asistencia a las familias afectadas han sido fundamentales para que la respuesta llegara de manera rápida y ordenada.
Pero nadie puede pensar que lo peor ya pasó. El río Uruguay continúa creciendo y los pronósticos climáticos mantienen en alerta a las autoridades. Salto todavía enfrenta un escenario complejo y la capacidad de respuesta volverá a ponerse a prueba.
Por eso, más que nunca, es momento de sostener este camino. Que el intendente continúe en el territorio junto a su equipo, que el CECOED mantenga el nivel de coordinación demostrado y que el Gobierno Nacional siga acompañando como lo ha hecho hasta ahora. La ciudadanía necesita respuestas, no disputas.
Las campañas electorales llegarán cuando corresponda. Habrá tiempo para las diferencias, los cuestionamientos y el debate político. Mientras tanto, la prioridad debe seguir siendo una sola: trabajar unidos para proteger a los salteños y acelerar la recuperación del departamento. Porque cuando una comunidad enfrenta una emergencia, la buena política es aquella que deja de lado las banderas partidarias y pone a las personas en el centro de cada decisión.
La Mira


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